
Koroshiya 1 (su título original) es una pelicula del nunca-se-si-es-un-genio-o-un-enfermo director japonés Takashi Miike. Este señor se caracteriza por un mostrar en sus peliculas un gran espectro de las facetas humanas en un envase crudo, poetico, enfermo, barroco, etc. El gran Mike es un verdadero adicto al cine y la dirección, llegando a dirigir más de cinco cintas al año, todas extrañamente buenas para arriba, aún con sus retorcidas tematicas.
Es un tipo que esta demostrando que se puede crear buen cine incluso con una escena de tortura o incesto, por más raro que parezca. Sus peliculas juntan escenas que podrían ser consideradas como "tiernas" con brutales asesinatos, masoquismo/sadomasoquismo en cantidad industriales, homofobia/homosexualidad/misoginia, cordura y locura, todo en solo plato para el feliz consumidor. Sin duda ninguna pelicula de este tipo deja indifirente al espectador: o las adoras, o las odias por el resto de tu vida, e Ichi the Killer es un gran ejemplo.
Esta cinta es perfecta para ponerse a prueba. No es que vayas a salir vomitando, ni tampoco es una pelicula snuff, la prueba con uno mismo es más sútil. Hay escenas obviamente que te tendrán al vilo, y seguramente mirando para otro lado. Pero el test es psicológico al darse cuenta que, tal vez, se esta queriendo más. Si, que mutile al tío ese. Anda, por que le remato a aquel otro. Ese tipo enfermo es lo más. Cosas así son las que se encontrará uno en su cabecita, tal vez inesperadamente.
Pero vamos a describir un poco de que va. La peli es una historia de yakuzas, centrada en la idiosincracia y búsqueda de Kakihara, un tipo brutal y cuerdamente chiflado, enamorado platonicamente de su jefe Anjo, quién se le dio desaparecer junto con una gran cantidad de cash. Nuestro héroe (¿?) guiará liderando al resto de la japogansters de su banda una busqueda auto destructiva por el habeas corpus de Anjo. Detrás de todo esta una especie de banda rival, con un pobre diablo de nombre Ichi, un joven con la mente verdaderamente estropeada, totalmente introvertido e incapaz de entender el mundo, pero que cuando estalla en ira es el perfecto asesino. Y por supuesto, Ichi es usado para diezmar a los rivales... no contaremos mucho más por dos razones: la historia es jodida de explicar, y es mejor que se queden con las ganas, así la ven.
El apartado artístico es excelente: bella fotografía, muy elitista, con grandes tomás y acertadisimas desiciones de dirección. La escenografía en la gran urbe se sostienen en la ausencia de verdes parques, y el regocijo de un oscuro paisaje humano y en el surrealismo, que esta presente en cada uno de los frames que pasan por la pantalla.
Gran filme gran. Me esperan ahora otras obras de este señor, como Zebraman y The Happiness of the Katakuris... solo miren los enlaces para ver que son imperdibles ;) 9/10.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario